El Valle de Tena donde se encuentra Casa Forelsa es un marco incomparable. Y si vamos más allá, si nos centramos en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, hay cascadas qeu no puedes perderte en Huesca. Son elementos naturales que te harán disfrutar de tu visita, de tu día o de tu excursión. Hay cascadas en varios sitios donde poder relajarte y fotografiarte.

Hay un valle que es el germen del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. En él se unen prados verdes, bosques de montaña frondosos, un río con saltos y un telón de fondo incomparable. Puedes acceder mediante una cómoda excursión al corazón del Pirineo Aragonés. En un trayecto de hora y media encontrarás la cascada d’as Arripas, por ejemplo. O llegar a las cascadas del Chordonal y del Estrecho para las que tendrás que andar un poco más. En alguna ocasión te hemos hablado de las Gradas de Suaso y de la cascada más famosa: la cola de Caballo.

Para encontranrla debes acceder desde la pradera de Ordesa, en Torla, tomar un sendero principal y en tres horas de caminata llegarás a la última cascada. Sin embargo, con un poco menos, disfrutarás de paisajes igual de majestuosos.

Cascadas para no perderte en todo el Pirineo Aragonés

La Cascada de El Chorro es otro paraje que debes disfrutar. Es una interesante ruta que sorprende con las magníficas vistas que tienes al ascender al Valle de Basa. Para contemplarla debes situarte en el pueblo de Yebra de Basa. Desde allí a unos cien metros hay un camino que te lleva a las Cuevas de Santa Orosia. Allí, junto a las ermitas rupestres de San Cornelio y de La Cueva se encuentra una cascada preciosa conocida como El Chorro.

Las cascadas son algo habitual en todo nuestro entorno. Las montañas ayudan y mucho a unas vistas únicas. Otra de las cascadas que puedes encontrar visitable es desde el pueblo de Cerler. El objetivo es acceder a las cascadas de Ardonés. Hay dos vías de acceso, una la que te hemos comentado y la otra desde la carretera de acceso a la estación de esquí de Cerler. En una hora y media, desde Cerler, dirección a la ermita de San Pedro Mártir, llegarás a la cascada. En total, ida y vuelta, unas tres horas de camino.

En todo el Pirineo Aragonés hay más de una decena de cascadas únicas. Otro lugar majestuoso y uno de los parajes más hermosos es donde se fusionan los glaciares de Aneto, Barrancs y Tempestades. Entre todos se juntan para formar una gran cascada, la de Aiguallut. Está en pleno Parque Natural Posets-Maladeta, a más de 2.000 m de altitud, donde el pino negro convive con los pastizales de altura, en medio de unos paisajes labrados por los glaciares de hace miles de años.

 

 

 

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